Lucio van Klucht lleva años sobreviviendo en el universo editorial escribiendo prólogos para libros ajenos mientras observa, con una mezcla de ironía y cansancio, cómo el prestigio literario se transforma lentamente en espectáculo. Acostumbrado a lidiar con autores pretenciosos y reuniones vacías, acepta el encargo de prologar la obra de Juan Ramón Peralta Zúñiga, un joven escritor impredecible cuya manera de entender la literatura parece desafiar cualquier lógica.
Lo que comienza como un trabajo incómodo pronto deriva en una sucesión de encuentros extraños, conversaciones delirantes y experiencias cada vez más absurdas, donde los límites entre la creación literaria, el ego, el fracaso y la necesidad de reconocimiento empiezan a desdibujarse.
Con una prosa elegante y una identidad narrativa muy marcada, Sebastián Martin Rinaldi construye una novela cargada de humor inteligente, referencias culturales y escenas memorables que dialogan constantemente con el mundo de los libros y quienes viven atrapados dentro de él.
El prologuista es mucho más que una sátira sobre el ambiente editorial: es también una reflexión sobre el paso del tiempo, el miedo al olvido y la extraña obsesión de quienes todavía creen que la literatura puede darle sentido a la vida.





